Cada primavera nos llaman para lo mismo: la piscina lleva cinco o seis meses tapada (o sin tapar), el agua está verde o marrón y el primer impulso es vaciarla y empezar de cero. En la gran mayoría de casos no hace falta, y en algunos es directamente mala idea. Lo que sí importa es hacer las cosas en orden, porque casi todos los problemas de arranque vienen de saltarse un paso.
Antes de tocar el agua: por qué no conviene vaciar
Un vaso de obra lleno está equilibrado: el agua empuja hacia fuera y el terreno hacia dentro. Vacío, ese equilibrio desaparece. Si el terreno está húmedo después de las lluvias de invierno o hay nivel freático alto, la presión puede agrietar el vaso o levantarlo. En piscinas de liner el problema es otro: la lámina se ha adaptado al agua y al quedarse en seco encoge, se despega o se arruga, y a veces ya no vuelve a su sitio.
Además, llenar una piscina media son decenas de miles de litros. Hay municipios que en años de sequía restringen el llenado, y el agua nueva de red también hay que equilibrarla. Vaciar tiene sentido cuando hay que reparar el vaso, cambiar el gresite o cuando el agua ha acumulado tantos productos a lo largo de los años que ya no se deja corregir. Para una apertura normal, se recupera.
El orden que seguimos
1. El cobertor, fuera y limpio
Quítalo con cuidado de no volcar dentro el charco de hojas y barro que se forma encima. Si cae al agua, lo que era un agua verde recuperable se convierte en un fondo de materia orgánica que tapona el filtro en una hora. Lávalo con manguera, déjalo secar del todo por las dos caras y guárdalo enrollado, nunca húmedo.
2. Retirar lo grueso a mano
Hojas, insectos, restos de poda. Con el recogehojas de superficie y, si el fondo tiene una capa visible, con red de fondo. Todo lo que saques a mano es trabajo que no tendrá que hacer el filtro.
3. Nivel de agua a mitad de skimmer
Durante el invierno el nivel baja por evaporación o se ha bajado a propósito. Rellena hasta la mitad de la boca de los skimmers. Por debajo, la bomba aspira aire; por encima, el skimmer no recoge bien la superficie.
4. Revisar la sala de máquinas en seco
Aquí se decide si la temporada empieza bien:
- Prefiltro de la bomba: ábrelo, vacía la cesta y mira la junta de la tapa. Si está aplastada o agrietada, la bomba cogerá aire y no cebará.
- Válvulas: que abran y cierren sin forzar. Una llave que no ha girado en meses a veces se parte si se fuerza en frío.
- Racores y tuberías: busca humedad o restos blancos de cal en las uniones. Suelen delatar un goteo pequeño que en marcha se hace grande.
- Cuadro eléctrico: prueba el botón de test del diferencial de la depuradora. Si no salta, no enciendas nada y llama a un electricista.
5. Arrancar la bomba sin que trabaje en seco
Llena de agua el prefiltro antes de cerrar la tapa. Con la selectora en filtración, abre las válvulas de skimmer y de impulsión y enciende. Durante el primer minuto verás burbujas en la tapa transparente; deberían desaparecer. Si la bomba sigue sin coger agua a los dos o tres minutos, apágala: una bomba girando en seco se calienta y daña el sello mecánico, que es una de las reparaciones más habituales de principio de temporada.
6. Contralavado y enjuague
Con la bomba parada, gira la selectora a lavado, enciende y deja salir el agua por el desagüe hasta que el visor se vea claro. Para, pasa a enjuague unos 30 segundos y vuelve a filtración. Anota la presión del manómetro con el filtro limpio: será tu referencia el resto del verano.
7. Corregir el agua, primero el pH
Mide antes de echar nada. Con el pH por encima de 7,6 el cloro trabaja muy mal, así que ajústalo primero con reductor de pH, en varias tandas y con la depuradora en marcha. Cuando esté entre 7,2 y 7,6, haz la cloración de choque siguiendo la dosis del fabricante para tu volumen de agua.
8. Filtrar sin parar y tener paciencia
Después del choque, la depuradora debe funcionar de forma continua 24 a 48 horas. El agua pasará de verde a turbia o lechosa: es normal, son las algas muertas en suspensión. Aquí un clarificante ayuda al filtro de arena; si hay mucho sedimento, un floculante lo tira al fondo y se aspira directamente a desagüe, no a través del filtro. Repite contralavados cuando la presión suba.
Errores que vemos cada año
- Echar cloro y alguicida a la vez, a ojo y en cantidad. El agua no se aclara antes por echar más; se pierde dinero y a veces aparece espuma.
- Aspirar el fondo pasando la suciedad por el filtro justo después de flocular. El filtro se colmata y devuelve la suciedad a la piscina.
- Encender la iluminación del vaso con el nivel bajo. Algunos focos necesitan estar sumergidos para refrigerarse.
- Nadar antes de tiempo. Tras un choque hay que esperar a que el cloro baje a valores normales; el propio envase indica el plazo.
Cuándo sí merece la pena llamar a un técnico
Hay aperturas que puedes hacer tú en un fin de semana. Otras no. Llama si la bomba hace ruido metálico o salta el diferencial, si el agua pierde nivel a simple vista una vez llena, si el liner tiene arrugas o bolsas que antes no estaban, o si el agua sigue verde después de dos choques con el pH correcto: suele indicar que el filtro no está haciendo su trabajo (arena apelmazada o agotada) y eso no se arregla con más productos.
Como referencia orientativa, una puesta en marcha profesional de una piscina residencial media suele moverse entre 120 y 350 €, según el estado del agua y lo que haya que revisar en la sala de máquinas. Las reparaciones (sello de bomba, selectora, cambio de arena) se presupuestan aparte.
Si prefieres que lo haga alguien de la zona, en el directorio de Red Piscina tienes el servicio de tu ciudad. Y para el resto de la temporada, en el blog explicamos cuántas horas filtrar y cómo mantener el pH y el cloro en verano.