En julio y agosto la piscina cambia de ritmo. El agua pasa de 22 a 28 grados, se baña más gente, entran cremas solares y polvo, y el cloro se gasta mucho más rápido con el sol. Lo que en junio funcionaba con cuatro horas de depuradora deja de funcionar, y el síntoma suele ser el mismo: un agua que no llega a ponerse verde pero pierde brillo, se nota resbaladiza en las paredes o huele a cloro sin estar bien desinfectada.
Cuántas horas tiene que funcionar la depuradora
La regla que se usa en el oficio es sencilla: horas de filtración al día ≈ temperatura del agua dividida entre dos. Con el agua a 24 grados, unas 12 horas; a 28 grados, unas 14. Es orientativa: una piscina con muchos árboles alrededor o mucho uso necesita más, y una con cubierta y poco baño puede ir algo por debajo.
Dos matices que marcan la diferencia:
- Reparte las horas. Mejor dos o tres tramos que un bloque seguido de noche. Las horas de más sol y de baño son las que más consumen cloro, así que conviene que el agua esté moviéndose entonces.
- El objetivo es que todo el volumen pase por el filtro al menos una o dos veces al día. Si la bomba está justa para el tamaño del vaso, subir horas es la única forma de compensarlo.
Si la factura eléctrica preocupa, el ahorro no está en recortar horas en agosto sino en la bomba: las de velocidad variable permiten filtrar muchas horas a baja velocidad gastando bastante menos. Merece la pena valorarlo cuando toca cambiar la bomba, no antes.
Primero el pH, luego el cloro
Es el error más repetido. Alguien ve el agua apagada, echa cloro, no mejora y echa más. Pero el cloro solo desinfecta bien cuando el pH está en su sitio. Con el pH en 8, gran parte del cloro que añades está en una forma que apenas actúa, aunque el test marque cloro de sobra.
El orden correcto cada vez que midas:
- pH entre 7,2 y 7,6. Si está alto (lo normal en verano, sobre todo con cloración salina), baja con reductor en pequeñas dosis y con la bomba en marcha.
- Cloro libre entre 1 y 1,5 mg/l aproximadamente para una piscina particular. Mide al atardecer, cuando el sol ya no lo está degradando.
- Mide dos veces por semana como mínimo, y al día siguiente de una tarde con mucha gente.
Las tiras de papel sirven para salir del paso, pero un kit de gotas o un fotómetro sencillo dan lecturas mucho más fiables. Para un mantenimiento serio no es un gasto grande.
Las pastillas estabilizadas y el agua que “no coge cloro”
Las pastillas de tricloro que se ponen en el skimmer o en un dosificador flotante son cómodas porque llevan estabilizante (ácido isocianúrico), que protege al cloro del sol. El problema es que el estabilizante no se va con el uso ni con la evaporación: se acumula. A partir de cierto nivel el cloro queda tan “protegido” que pierde capacidad de desinfectar, y ocurre lo contrario de lo que se busca: agua con cloro en el test que se enturbia o saca algas.
Si llevas varias temporadas solo con pastillas y el agua no responde, pide que midan el ácido isocianúrico. La solución no es otro producto, es renovar parte del agua para diluirlo y alternar con cloro no estabilizado. En piscinas de comunidad la norma incluso marca un máximo para este parámetro; lo contamos en el artículo sobre lo que exige la normativa a las piscinas de comunidad.
El manómetro del filtro: la señal que casi nadie mira
Al arrancar la temporada, con el filtro recién lavado, apunta la presión que marca el manómetro. Cuando suba entre 0,2 y 0,3 bar por encima de ese valor, toca contralavado. No hace falta hacerlo cada semana “por si acaso”: un filtro de arena filtra algo mejor cuando lleva un poco de suciedad acumulada, y cada lavado tira cientos de litros de agua tratada.
Si después de un contralavado la presión no vuelve a la cifra de referencia, o si sube a las pocas horas, la arena puede estar apelmazada o agotada. Como orientación, la arena de sílex se cambia cada pocos años según uso; el vidrio filtrante dura bastante más.
Por qué el agua se enturbia sin ponerse verde
| Lo que ves | Causa más habitual | Qué hacer |
|---|---|---|
| Agua lechosa tras una tarde con mucha gente | Cremas, sudor y cloro consumido | Medir pH y cloro, choque suave al anochecer, filtrar seguido |
| Turbia y el cloro marca alto | pH alto o exceso de estabilizante | Bajar pH; si sigue, medir isocianúrico |
| Paredes resbaladizas, esquinas verdosas | Algas empezando en zonas sin circulación | Cepillar paredes y escalones, orientar impulsiones, choque |
| Velo blanco tras llenar con agua nueva | Cal por agua dura y pH alto | Bajar pH, clarificante, filtrar |
| Arenilla fina que vuelve al fondo | Filtro con arena dañada o brazo colector roto | Revisar el filtro: no se arregla con productos |
Lo que no hace falta hacer
No hace falta añadir alguicida cada semana si el pH y el cloro están bien: es un gasto sin efecto. Tampoco es necesario vaciar parte del agua cada mes. Y un robot limpiafondos ahorra trabajo, pero no sustituye a la filtración ni al cepillado de paredes, que es donde empiezan las algas.
Si en plena temporada el agua se te va de las manos o la bomba empieza a hacer ruido, en el directorio de Red Piscina tienes el servicio de mantenimiento de tu ciudad. Y si todavía no has abierto la piscina este año, empieza por la puesta a punto en orden.